El Cóndor, nuevo paraíso del viento en La Patagonia
Share
Si creíais que ya lo habíais visto todo en spots de viento, preparad las maletas porque nos vamos directos al corazón de la Patagonia Argentina. Estamos hablando de un lugar donde el viento no sopla, ruge; un rincón salvaje donde el Atlántico se encuentra con el desierto para regalarnos sesiones que se quedarán grabadas en vuestra retina para siempre.
Familia de SUELTALABARRA! Lo que ha pasado en este destino emergente es una locura total. El Cóndor, en la provincia de Río Negro, ha dejado de ser un secreto a voces para convertirse en la meca del viento que todos estábamos esperando. Con mareas que transforman el paisaje dos veces al día y un viento que es pura consistencia, este lugar es el sueño húmedo de cualquier kiter, winger o amante del viento. ¡Vamos a desgranar juntos cada rincón de este paraíso!

Un spot de leyenda: playa Fernando Erica
Olvídate de las playas abarrotadas y el choppy molesto porque aquí jugamos en otra liga. El epicentro de la acción es el Parque de Viento, ubicado en la Playa Fernando Erica. La magia de este lugar reside en sus mareas extraordinarias; cuando el mar se retira, deja kilómetros de playa firme y zonas de agua plana perfectas para freestyle y velocidad.
Cuando sube la marea, la cosa cambia y es hora de jugar con el chopi y las olas. Aquí el viento es el rey absoluto, predominando los vientos del cuadrante sur y este, famosos por su potencia y constancia. Es ideal para Kitesurf y Wingfoil, y gracias a la amplitud de la arena, es un escenario mundial para el Kitebuggy y el Carrovelismo.
Además, para los que buscáis olas y surf puro, a solo 16 km tenéis "El Espigón". Este es el spot preferido por los surfistas locales por la calidad de sus rompientes, así que tenéis opciones para todos los gustos en muy poca distancia.
Temporada de vientos y potencias: afina tu quiver
Aquí no venimos a veranear, venimos a navegar fuerte y la Patagonia no perdona, así que tomad nota para no quedaros mirando desde la arena. La temporada dorada, donde los ventiladores se encienden a máxima potencia, va desde octubre hasta abril. Durante estos meses de primavera y verano austral, la probabilidad de viento navegable roza lo absurdo.
Ojo al dato porque el viento predominante (S, SE y E) suele entrar con una fuerza de entre 20 y 35 nudos; es un viento denso, con cuerpo. Por eso, mi recomendación es que dejéis las cometas grandes en casa ya que las reinas aquí son las medidas de 7m a 9m.
Si tienes una 5m o 6m, échala a la maleta por si entra una "sudestada" potente. Para los wingers, los wings de 3m son lo ideal para aguantar la fuerza de este viento patagónico.

Escuelas y comunidad local
La vibra local es simplemente increíble y no vas a estar solo en el agua, pues hay una comunidad de riders apasionados que te harán sentir como en casa. El Cóndor Kite School, capitaneada por verdaderos expertos locales, es el punto de encuentro obligatorio.
Si necesitáis clases de iniciación, perfeccionamiento o simplemente queréis saber cómo está soplando, tenéis que seguir a los cracks de @elcondor_kiteschool (https://www.instagram.com/elcondor_kiteschool/). En su perfil podéis ver la calidad de las sesiones y contactar directamente con ellos para aseguraros el mejor material y asesoramiento, ya que son la referencia absoluta en la zona.

Pero atención, porque estos riders no solo dan clases; están haciendo historia. La escuela ha sido protagonista absoluta en la 2ª Edición de la Fiesta del Viento, un evento brutal que reunió a ¡20.000 personas! en la costa. Los instructores no se quedaron mirando, participaron activamente compartiendo su pasión y demostrando el potencial turístico, económico y cultural de la región.
Esta movida integradora lleva el ADN de los grandes eventos gracias a la unión con la Cámara de Comercio de Viedma y a la figura clave de @martinelemos, una pieza fundamental para que esto fuera posible. Aquí todos reman en la misma dirección: Kitesurf, Kite buggy, Carrovelismo, Parapente, Windsurf y la Asociación de Corsos del Cóndor están alineados y ya proyectando una tercera edición que promete ser épica. El compromiso es claro: fomentar la práctica responsable y el cuidado del medio ambiente en este escenario de fuerzas naturales.
También tenéis a la gente de Cresta Sur (Surf y Más) que están al pie del cañón. Ellos serán vuestros mejores aliados para guiarte en las rompientes los días que decidáis cambiar la cometa por la tabla de surf.

Logística: cómo llegar y dónde dormir
Llegar al fin del mundo es más fácil de lo que parece, y os aseguro que el viaje vale cada segundo. El punto de entrada es el Aeropuerto Gobernador Edgardo Castello (VDM) en Viedma. Desde allí, El Cóndor está a solo 30 km por una ruta asfaltada (Ruta Provincial 1) que bordea el río Negro hasta su desembocadura, un trayecto con vistas brutales.
Para descansar después de una sesión machacante, tenéis opciones muy top como Marina El Cóndor, que ofrece un alojamiento acogedor y moderno. Otra excelente alternativa son los departamentos de alquiler como Mareas del Cóndor, perfectos para grupos de riders que buscan mayor independencia.
Si sois aventureros y preferís una experiencia más inmersiva, también hay campings habilitados cerca de la playa. No hay nada como dormir escuchando el mar para soñar con la sesión del día siguiente.

Gastronomía patagónica para recargar energía
Si queréis daros un homenaje de los que hacen historia, tenéis que ir directos a Mar y Fuego. Ubicado estratégicamente frente al mar, en la zona de la Costanera, este lugar es el templo de los sabores intensos donde el marisco y el pescado son los reyes absolutos. Es el sitio ideal para una cena más elaborada, con un precio medio-alto (calculad unos 20-30 USD por persona con vino), pero os aseguro que cada céntimo merece la pena por la calidad de la materia prima. Buscadlos en el mapa cerca de la bajada principal a la playa, es imposible perderse con ese aroma que sale de sus cocinas.
Clásicos caseros que resucitan a un muerto
Para esos días en los que solo queréis comida reconfortante, abundante y a buen precio, tenéis clásicos locales que son mano de santo. El Restaurante Antony, situado en el corazón del balneario, es famoso por su atención rápida y platos que nunca fallan. Pero si lo que buscáis es el "efecto abuela", La Familia es vuestro sitio. Este es el típico bodegón argentino situado en las calles interiores (cerca de la Calle 69), donde se come casero y en cantidades industriales. Aquí el ticket es mucho más amable con el bolsillo, rondando los 10-15 USD, y os prometo que ese calor de hogar os revive después de horas peleando en el agua helada del Atlántico Sur.
Fiestas gastronómicas y eventos imperdibles
Un dato curioso que tenéis que anotar en rojo en vuestro calendario es la temporada de eventos. Si tenéis la suerte de venir en fechas señaladas, debéis estar atentos a la famosa "Paella Gigante" que se suele organizar en Semana Santa o durante la apertura de temporada. Además, las ferias gastronómicas como "El Cóndor a Gusto" son una verdadera fiesta para el paladar donde podréis probar productos locales a precios de calle muy económicos. Es el complemento perfecto para cerrar un día épico de deporte, mezclándonos con la gente local y disfrutando de la cultura patagónica en su máxima expresión.
Naturaleza salvaje: más allá del kite
Si te queda aliento o si el viento da una tregua, El Cóndor tiene un as bajo la manga: la colonia de Loros Barranqueros más grande del mundo. Ver a miles de estas aves volando sobre los acantilados mientras tú navegas abajo es una experiencia visual que roza lo místico. ¡Naturaleza en estado puro, familia!




